Los 4 reyes del Tarot
El Tarot es un compendio de símbolos que han sido sabia y poéticamente estructurados por las diferentes culturas (egipcia, gitana, judía?) desde los albores del conocimiento humano. No carece, sin embargo, de una aplicación práctica, ya que en él podemos ver reflejados caminos, salidas y útiles respuestas frente a los problemas de nuestra vida.
La primera gran división que podemos hacer de esta antigua simbología es entre los Arcanos Mayores y los Arcanos Menores. Los primeros, representan lo más sutil, la parte psicológica, y en cierta forma la más oculta. Los segundos son, a su vez, el reflejo de nuestra vida cotidiana, el acontecer de nuestro día a día.
Los 4 palos en los que se clasifican los Arcanos Menores son la imagen de los 4 elementos naturales de los que se conforma nuestro planeta la Tierra: Fuego, Agua, Aire y Tierra. Esta clasificación la realizaban los estudiosos y científicos de la Antigua Grecia.
LOS 4 REYES DEL TAROT
Recogen la simbología elemental de la que estamos hablando y la personalizan en una figura masculina y madura. El rey es el representante del principio masculino, activo y positivo en su máximo desarrollo. Si nos introducimos en las cartas observamos como en estos 4 arquetipos humanos se repiten los siguientes atributos:
a) Están sentados, no de pie ni en movimiento, a diferencia de las sotas y los caballos (las otras figuras masculinas de los arcanos menores). Esta posición expresa la estabilidad alcanzada al final del movimiento
b) Portan un cetro, símbolo de poder, el cual ejerce de conexión entre las energías o fuerzas que emergen de la Tierra, como la fuerza de gravedad, y de las energías que llegan del Cosmos, como el calor y la luz del Sol. El equilibrio que se produce entre ambas energías, a través de este instrumento comunicador es el que aporta el poder.
c) La capa que cada uno de ellos viste les da protección de todas las inclemencias.
d) Sus cabezas coronadas aseguran que lo que su mente capta será lo adecuado en cada circunstancia. Es un emblema de sabiduría.
No existe en el Tarot solamente una representación de lo que es la parte activa del hombre, como en el Rey de Bastos, ni la pasiva como lo es el Rey de Copas. Aunque en una conformación compuesta de 4 elementos (fuego, agua, aire, tierra) no está todo representado, sí podemos hablar de una realidad allí expresada, de algo completo en sí mismo, como lo es el Hombre en la Tierra.
También debemos puntualizar, refiriéndonos a los 4 reyes en general, que nos hablan del pasaje del tiempo en el hombre, quien en este caso ha alcanzado la madurez, después del pasaje por la niñez (sotas) y la juventud (caballeros). Es la etapa de la realización, de hacer lo que realmente se quiere, gracias a los 4 principales atributos que ahora sí, ya posee: Tranquilidad, Poder, Prudencia y Sabiduría.


