Fitoterapia

En el uso de las plantas existe un gran desconocimiento sobre como emplearlas, sus principios tóxicos y su dosificación para lograr efectos terapéuticos.
Su uso además, deja al descubierto un proceso mágico, folklórico y científico, que solamente alguien conocedor de esta tríada, puede relacionar para poder llegar a un buen diagnóstico en caso de ingestión accidental, o de suministro inadecuado de brebajes elaborados con plantas para alguna afección en el niño y/o en el adulto.

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Las esencias son una mezcla de sustancias aromáticas que dan el olor característico de cada planta. Olorosas y muy volátiles, solubles en aceite y alcohol. Están presentes en todas las partes de las plantas, generalmente se obtienen por destilación con vapor de agua o etanol.

La esencia lleva en si misma la huella del vegetal del que procede, si es pura y ha sido extraida de forma correcta y respetuosa se presenta extremadamente concentrada.

Los principios activos contenidos en las plantas medicinales pertenecen a los siguientes compuestos químicos:

1- Alcaloides. Son compuestos nitrogenados, solubles en disolventes orgánicos o en los ácidos bajo formación de sales. En general son venenosos, produciendo intoxicaciones a veces muy graves, incluso mortales. Las drogas que contienen alcaloides han de dosificarse en cantidades sumamente pequeñas y con la máxima precisión, pudiéndose emplear sólo bajo prescripción facultativa. Los más conocidos son la morfina, la atropina, la papaverina, la quinina, etc.

2- Glucósidos. Son combinaciones compuestas por azúcares y cuerpos fenólicos o alcohólicos. Son solubles en agua y fácilmente escindidos por acción química o fermentativa. Existen glucósidos muy activos y venenosos, mientras que otros son totalmente inoperantes. Los más empleados en son la digital y los antraquinónicos que se usan como laxantes.

3- Acido silícico. Su actividad medicinal es muy discutida, pero se cree que aumenta los glóbulos blancos y estimula la formación de tejido conjuntivo.

4- Sustancias tánicas. Son cuerpos fenólicos que tienen la propiedad de tanizar la piel animal para convertirla en cuero. Son solubles en agua y actúan en pequeña cantidad sobre las mucosas, de manera astringente (las contraen) y antiinflamatoria. Tienen marcado efecto antidiarreico. Se emplea el tanino obtenido de la corteza de encina o la raíz de tormentilla.

5- Sustancias amargas. Son compuestos de diversa naturaleza química, tienen la propiedad de estimular la secreción de saliva y del jugo gástrico, que es su principal indicación terapéutica.
Los estomáquicos más conocidos son el lupulino, cascarilla, y sobre todo el ajenjo (el vino elaborado con el ajenjo se llama vermut).

6- Aceites etéreos. Son combinaciones de compuestos orgánicos, con olores específicos para cada planta, y que son producidos en determinadas estructuras glandulares. Son muy volátiles por lo que deben obtenerse por destilación en corriente de vapor de agua en un recinto cerrado. Tienen efecto irritante sobre la piel y mucosas, utilizándose para muy variados fines. Los más conocidos son el aceite de menta, tila, vainilla, anís, valeriana.

7- Sustancias mucilaginosas o emolientes. Se usan para proteger las mucosas irritadas por causas químicas, físicas, o biológicas. Estos productos viscosos pueden obtenerse en caliente o en frío. Ejemplos son la malva, el malvavisco, las semillas de lino, membrillo, liquen, etc.

Las plantas medicinales han sido utilizadas desde épocas primitivas en el tratamiento de enfermedades. La mayoría de éstas presentan efectos fisiológicos múltiples, debido a la presencia de más de un principio activo. Éstos últimos corresponden a compuestos químicos propios de la planta, que están sometidos a variables físicas, tales como humedad del suelo, condiciones de luz, temperatura y otros.

La estandarización de estas condiciones, así como el control de calidad aplicado a todas las fases de su elaboración, y los resultados clínicos observados en estudios randomizados, de doble ciego, han permitido que la Organización Mundial de la Salud publicara Monografías sobre algunas de las plantas medicinales con mayor respaldo científico.
La incorporación de fitofármacos en el arsenal terapéutico de los laboratorios tradicionales, es otra señal que estimula el empleo de estos principios activos en el tratamiento de diversas patologías, tanto con fines preventivos como curativos.

Introducción a la Fitoterapia 01

Conceptos

• Fitoterapia
Forma de Terapia Alternativa que emplea plantas medicinales y fitofármacos en el tratamiento de las enfermedades
• Plantas medicinales
Plantas que contienen principios activos con un rol terapéutico conocido en el ser humano
• Fitofármacos
Principios activos, derivados de plantas, elaborados de acuerdo a estándares de calidad específicos, definidos por los organismos reguladores de cada país.

Introducción a la Fitoterapia 02

Plantas medicinales reconocidas en publicaciones de la OMS

• • Aloe vera
• • Astrágalo
• • Manzanilla
• • Echinacea purpúrea
• • Ajo
• • Jenjibre
• • Valeriana
• • Ginkgo biloba
• • Ginseng
• • Plantago ovata

Formas tradicionales de preparación de principios activos

De acuerdo a los manuales de Medicina Natural, existen diversas técnicas para extraer los principios activos de las plantas medicinales. Estas formas de preparación reciben el nombre de Tisanas y se clasifican en 4 grupos generales, de acuerdo a la porción de la planta utilizada:

• Infusión:
Se aplica a las partes blandas de la planta (hojas, flores).
Consiste en poner las hojas limpias en un recipiente resistente al calor y agregar agua hirviendo en cantidad proporcional (500 cc para 10 grs). Se tapa el recipiente y se deja reposar durante 10 minutos. Se pasa luego por colador y está lista para emplear.

• Decocción:
Se aplica a las partes duras de la planta (raíces, corteza).
Se agrega agua fría a una cantidad de corteza en un recipiente resistente al calor (500 cc para 5 grs). Se hierve a fuego lento durante 3 a 5 minutos. Se retira del fuego y se deja reposar durante 10 minutos. Se pasa luego por colador y está listo para emplear. Al producto de este procedimiento se le llama Decocto.

• Maceración:
Se aplica tanto a las partes duras como a las partes blandas. Se colocan las partes desmenuzadas en un recipiente con agua hervida fría en una cantidad proporcional. Se dejan reposar durante 6 horas si se trata de partes blandas y 12 horas si se trata de partes duras. La ventaja de este procedimiento es que no se inactivan los principios activos termosensibles de la planta.

• Cataplasmas:
Se aplica tanto a las partes duras como a las partes blandas. La base de las Cataplasmas es la harina o chuño, a las cuales se agrega un macerado de las hojas o corteza. Se mezclan las partes con agua para obtener una pasta uniforme y se pone al fuego en un recipiente resistente al calor, moviendo la mezcla constantemente.
Luego se extiende una capa uniforme de la mezcla sobre un paño limpio (pañal) y se cubre con una gasa delgada. Una vez que ha perdido suficiente calor para no quemar la piel, se aplica caliente sobre el cuerpo sobre la zona afectada. Se sustituye cuando ha perdido el calor por otra nueva.

Introducción a la Fitoterapia 03