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Los contra hechizos
| Hechizos | 19-05-2010
Para descubrir si ha sido usted objeto de un ataque psíquico, llamado generalmente hechizo, coja un puñado de granos de trigo con la mano izquierda, haga la señal de la cruz con la mano derecha, luego déjelos caer en una taza de agua preparada anteriormente.
Si los granos se hunden enseguida, hay hechizo, si caen unos cuantos y los demás se mantienen a flote es un mal de ojo.
Otro método es el de hacer una pequeña señal de la cruz con el índice y el medio de la mano izquierda en la frente, luego mojarlos en aceite de oliva y dejar caer algunas gotas en una taza de agua; si las gotas se hunden o corren hacia el exterior, hay hechizo; si se mantienen a flote en el centro, no pasa nada.
Se puede llevar a cabo otro diagnóstico observando bien como se porta la gente con usted, amigos, conocidos o cualquier persona con la que se encuentre, incluidos el cartero y el cobrador del tranvia.
Si toda esta gente le habla con brusquedad, sin tener el menor motivo, usted puede estar completamente seguro de que esta siendo víctima de un poderosísimo ataque psíquico.
Los hechizos se dividen en primero, segundo, tercero, cuarto y quinto grado, y para cada uno de ellos hay un antidoto. Para borrar un hechizo de quinto grado, es necesario, sin embargo, empezar el procedimiento de primer grado, siguiendo en la escala hasta el quinto. Al que vaya a utilizar las instrucciones que siguen a continuación, le recomiendo que no se ponga inmediatamente a ejecutar los grados superiores, ya que, de hacerlo así, podría salir perjudicado, en vez de beneficiado.
Procedimiento de primer grado
En la primera hora de la noche del miércoles, es decir, cuando el sol se ha puesto bajo la línea del horizonte, en el periodo que va de la luna nueva a la luna llena, córtese un mechón de cabellos, la uña del anular izquierdo de la mano y del pie, y metalos en un vaso con aceite de oliva, haga la señal de la cruz y diga: “Ojo malvado, corazón de dragón y diente maligno, yo disuelvo, quemo y destruyo tu poder, por el Omnipotente Anabona y todos sus Angeles y Arcangeles, amén”.




