Los signos del Zodíaco

La humanidad, para la que el agua es la vida misma, quiso ver reflejado en las estrellas su anhelo de que nunca le faltase este medio de subsistencia. La constelación de Acuario, el aguador, el suministrador de agua, tiene como origen el cuadrado del Pegaso, en el que los antiguos quisieron ver el cántaro del que salía el agua, y luego una larga y sinuosa sucesión de grupos de estrellas que evocarían el río. Para los egipcios, el Nilo; para los árabes españoles, el Guadiana o el Guadalquivir.

Al agua van asociadas todas las bendiciones. Dan por supuesto todos los astrólogos que quienes nacieron en el cielo de Acuario tienen una fuerte tendencia a la virtud y a la bondad, y una notoria habilidad en las artes e industrias, especialmente las que guardan alguna relación con el agua. Son una bendición. Sólo han de tener en cuenta, estas personas y quienes con ellas conviven, que el agua mansa también se alborota cuando la azotan los vientos, o cuando se llega a niveles muy altos de saturación. El agua es buena, y los acuarios también, si se les sabe tratar.

Si naciste entre el 21 de enero y el 19 de febrero, en los cielos del Aguador naciste. Presagios de abundancia, de capacidad profesional, de grandes oportunidades tanto en el trabajo como en el amor y en el dinero, te acompañarán toda la vida, que las estrellas no mienten. Pero aplícate el refrán, “con el mazo dando”.

Acuario

Según Macrobio el nombre de Capricornio (Cuerno de Cabra) procede del tiempo, remotísimo, en que el Sol culminaba en esta constelación en el solsticio de verano. Capricornio es un animal híbrido, mitad cabra y mitad pez. Teniendo en cuenta que es propio de las cabras trepar por los altos riscos, Macrobio creyó que esta constelación debía su nombre al hecho de que en la remotísima antigüedad coincidiese en esta constelación el mayor apogeo de la luz, es decir el día más largo del año, que entendían los antiguos como el día en que la Tierra alcanzaba su punto de mayor proximidad con el Sol.

Teniendo en cuenta todo este cúmulo de circunstancias, asignaron los astrólogos a este signo zodiacal las características en que mayormente habían de coincidir l@s nacid@s en el cielo de Capricornio. A saber: la tenacidad y el amor al riesgo propio de las cabras, que llegan a lo que parece inaccesible, ¡a tocar el mismo sol! Esto mezclado con esa indefinición del híbrido animal mítico, que suma en sí las virtudes del pez, un animal de las profundidades, y la cabra, un animal capaz de llegar donde sólo las aves son capaces de llegar. ¡Atención, capricornios, retos y riesgos van de la mano! ¡Mucha prudencia!

Sabes que las estrellas te son muy favorables y que quieren hacer de ti una persona ambiciosa, decidida y generosa. Es tu signo, es tu sino. Sigue tu estrella, cultiva las virtudes que dominan en el cielo de Capricornio y será una bendición para ti y para los tuyos.

Pero ten cuidado, que si te excedes en esas mismas virtudes, tu ambición acabará dañándote a ti y a los tuyos, tu decisión puede rayar la temeridad y tu generosidad puede acabar no siendo sino irresponsabilidad.

Capricornio

La constelación de Sagitario, atravesada por la Vía Láctea, es rica en nebulosas. Se halla situada en el hemisferio austral. Es visible en nuestras latitudes sólo en las noches de verano, aunque tan cerca de la línea del horizonte, que desde la Europa Meridional y Central apenas se llega a ver.

Es la condición propia del arquero: lo suyo no es la fuerza bruta, sino la fuerza con tino, con puntería. No le gusta exhibirse, ni tampoco dar la cara. Es valiente, aunque su característica cautela le haga parecer cobarde, poco decidido. Siempre que puede se mantiene en segundo plano. A veces incluso agazapado. No es consciente del grado de sus cualidades, por lo que nunca se valora lo suficiente.

Si naciste en el cielo de Sagitario, es normal que des en mayor o menor medida el perfil que corresponde a esta constelación. Piensa que aunque no te sientas segur@ , tu valor está asegurado y los que están cerca de ti lo saben. No sólo eso, la fuerza de tu espíritu semioculta tras tu aspecto discreto y modesto, ejerce sobre ell@s una especial atracción. Aprovecha el viento que sopla en la dirección en que quieres disparar tus flechas y sobre todo vigila las rachas que pueden volverlas contra ti.Quienes te ven como un/a Sagitario asumen las virtudes y los vicios en que te sumergió la madre Tierra al hacerte nacer en el cielo de Sagitario. Cuentan con tu astucia y con tu cautela; con tu fuerza oculta tras la timidez. Aprovecha a fondo las ventajas de ser como eres. Si actúas así, las personas que te rodean te apreciarán cada vez más.

Sagitario

Esta constelación es relativamente moderna. Fue introducida por Tolomeo y se caracteriza especialmente por su estrella central, denominada Antares (anti Ares -sinónimo de Marte, el dios de la guerra) porque su luz es rojiza, como la de Marte, por lo que se la considera su rival y competidora. El resto son estrellas especialmente brillantes, en las que Tolomeo vio proyectada la silueta del escorpión.

Aunque predominen en el lenguaje más bien las referencias dañinas del escorpión, porque su picadura es muy dolorosa, son de destacar los aspectos positivos. Escorpión es en el cielo un serio competidor de Marte, y en la tierra un luchador solitario que sabe defenderse y que no ataca por ambición, sino sólo cuando le atacan. Su forma de luchar es distinta. En el amor el macho es muy posesivo: lleva por la noche a la hembra cogida por las pinzas. En estos amores tan posesivos fácilmente ocurre que la hembra sea por fin la vencedora. Machos hay que en el amor piden ser devorados por la hembra.

Buenos presagios para el amor, eso les vaticinan las estrellas a l@s que nacieron en el cielo del Escorpión. Y, claro está, si el amor va bien, extiende su acción benéfica y embellecedora sobre los demás aspectos de la vida. Pero guárdate cuanto puedas de amores tormentosos y tempestuosos, que a veces causan estragos.

Escorpio

Las garras del Escorpión, que ya los griegos denominaban Balanza, decidió el emperador Augusto arrancárselas, para formar con ellas una nueva constelación que denominaría Libra para dejar constancia de su justicia en el cielo. Un cielo en el que se reflejan la duda constante, el afán de acertar siempre y la necesidad de que todos sepan lo buen@s que somos y lo bien que hacemos las cosas.

Es muy humano, es muy natural, si naciste en ese paraje del cielo, que te resientas de los desgarros, que seas especialmente sensible a la separación de quienes han formado parte de ti. Es muy natural que dudes, que te balancees. Pero no te preocupes, que al fin y al cabo el fiel es lo definitivo en la balanza; y aunque tarde en hacerlo, siempre acaba marcando el peso justo, el justo valor de las cosas. Sigue dudando cuanto quieras, con la certeza de que es precisamente el ejercicio de la duda el que te da la más alta garantía de acierto.

Si gustas de identificarte y de que te identifiquen con el perfil de tu signo zodiacal, ya sabes lo que te corresponde como Libra. Todos esperan de ti que seas una persona equilibrada, que osciles durante un tiempo a derecha e izquierda, que te decantes ora por lo que te conviene, ora por lo que te perjudica, pero que finalmente te decidas por lo que es justo. Es tu sino, es lo que esperan de ti quienes te conocen y te aprecian.

Libra

El cielo de Virgo es especialmente bello. Es el más rico en nebulosas y está flanqueado por un séquito de constelaciones. Al norte tiene la Cabellera de Berenice y el Boyero; al este las constelaciones de la Serpiente y la Balanza (Libra); al sur las de la Hidra, el Cuervo y la Copa; y al oeste la constelación del León (Leo).

Nuestros antepasados, al plasmar en el cielo su pasado y su futuro, al leer en él sus pasiones y sus deseos, vieron proyectados en la bellísima constelación de Virgo la belleza y la fragilidad de la mocita casadera, a la que cortejan innumerables pretendientes, fragilidad por tanto que habrá de convertirse en sabiduría y firmeza para decidirse por fin por el más digno.

Si ése es tu cielo, si ése es tu sino, si está escrito en las estrellas que goces de esa belleza de alma que te hace aparecer frágil, insegur@ , de manera que cualquiera crea que se puede aprovechar de ti, piensa que también está escrito en las estrellas que si no te encandilas contemplándote en el espejo, quedarse contigo es muchísimo más difícil de lo que las apariencias dan a entender.

Virgo

No es tan fiero el rey de la selva. Sólo cuando se le ataca a él o a los suyos, saca toda su fiereza. Es amantísimo de su familia. Se siente seguro y quiere transmitir esa seguridad a los suyos. Parece que vive despreocupado, pero eso es sólo la apariencia. Los modos de comportamiento del león y de la leona son sensiblemente distintos. En la constelación del león pusieron nuestros antepasados estas virtudes; por eso, si naciste de lleno en el cielo de Leo, mucho de eso se te tiene que haber pegado.

Sabe, pues, que encontrarás la recompensa a tu manera de ser. A no tardar tendrás una alegría proveniente de tu familia o de alguna amistad que tenías medio aparcada. Tu bondad y generosidad no se olvidan fácilmente.

Leo

Parece que el cangrejo, si se compara con un león o con un toro debería sentirse acomplejado. Pero nada de eso, cada naturaleza tiene sus ventajas y sus desventajas. La corpulencia y la gran apariencia no siempre son una ventaja clara, igual que la pequeñez, la discreción, la apariencia humilde no constituyen de por sí una desventaja. Cada cual ha de saber sacarle partido a lo que es y a lo que tiene.

Si naciste en el cielo de Cáncer, poco o mucho se te han tenido que pegar las virtudes y los vicios del cangrejo. Ese ir cuatro pasos hacia adelante y uno hacia atrás, esa falta de constancia te hace arrastrarte en muchas cosas a ras de tierra. Esa capacidad que tienes de salir siempre del atolladero no la emplees para acomodarte.

Usa tu ingenio en proyectos ambiciosos, en carreras de fondo. El ingenio y la chispa nunca te faltan, de manera que el éxito lo tienes asegurado si eres constante. Lo de andar para atrás déjalo para las cosas menos serias.

Cancer

Según cuentan los mitos, los gemelos Cástor y Pólux eran inseparables, tanto que al morir Cástor en una reyerta, Pólux que era inmortal por ser hijo de Zeus, pidió a su padre la inmortalidad para Cástor. Éste se la concedió, convirtiéndolos a ambos en las estrellas que forman la constelación de Géminis. Desde entonces se les venera como protectores de la amistad, de la juventud y de los deportes (atributo especialmente juvenil y rejuvenecedor).

Esas son las virtudes de este signo zodiacal, y si cuando naciste era por allí por donde pasaba la Tierra, algo o mucho se te tuvo que pegar de estas maravillosas virtudes.

Vigila especialmente los problemas que pueda acarrearte esa facilidad tuya para darte a tus amig@s. Queriendo mediar entre otros cuya relación se tambalea, corres el riesgo de meterte en líos de los que te costará salir.Pero no temas, tu bondad natural y tu habilidad innata para hacerte querer, te permitirán salir airos@.

Geminis

La humanidad tiene escritas sus gestas en el cielo. La gloriosa época del reinado del Toro en todo el universo, impuso los cuernos como símbolo máximo del poder y la fuerza.

Si viste la luz cuando la Tierra vagaba por los confines de la constelación de Tauro, las estrellas te sonríen. No las defraudes por tu cabezonería.

Si eres capaz de positivar tu tozudez, alcanzarás todo lo que te propongas. Si por el contrario, tu excesiva impetuosidad te hace apretar más de la cuenta, ir ciegamente al trapo, ya sabes con qué te puedes encontrar.

Aplica también al amor tu parsimonia, lentitud y firmeza. Por muy romántica que veas la situación, sé prudente, resérvate.

Tauro

Si las estrellas decidieron que nacieses cuando nuestra común Madre Tierra pasó por los cielos del Carnero en su periplo anual alrededor del Sol, considérate afortunad@ .

Si eres un auténtico Aries de la cabeza a los pies, te tocó en suerte estar dotad@ en grado sumo de las virtudes que caracterizan al Carnero: la fuerza, la tenacidad, la impulsividad, la conquista segura… pero también la otra cara de la medalla: la obstinación, la terquedad, la temeridad. Si no eres un Aries puro, lo mismo pero menos.

Así puede muy bien ocurrirte estos días que el corazón con que tan herméticamente cierras tu valioso interior, se vea quebrado por algo ajeno a ti. Si tal te ocurre, no te lo tomes como una agresión, sino aprovechar este ligero tambaleo para bajarte del “pedestal”sin necesidad de humillarte y ponerte a la altura del común de los mortales. Al fin y al cabo todo el mundo sabe que ni siquiera tú eres perfect@ . Ánimo, los que te quieren de verdad, te lo agradecerá.

Aries